Argentina tiene una consigna: «La libertad de la dignidad»

Especial para Agencia Legislativa, Pablo Rennella desde Córdoba

En nuestro país, por muchos años, bien, mal, regular o pésimo, luchamos por la LIBERTAD, nuestra bandera insignia en estos 210 años que llevamos de Independencia (1810-2020).

Y fue «curiosamente» a través de la «política» que logramos dejar atrás la «colonia» Española.

Después, vinieron años «oscuros» pensando que con ir a «golpear los cuarteles» las milicias del momento resolverían nuestros problemas; dejamos de confiar en nosotros mismos y depositamos en manos de «otros» NUESTRA responsabilidad civil de conducir los destinos del país… No hacían esos gobiernos lo que el pueblo quería y la solución a mano era el «golpe de Estado»… Así pasaron los primeros 150 años de Argentina, alternando el poder entre civiles y militares, con una sociedad dejando de creer en «espejitos de colores» españoles, para dejarse seducir «por el lado oscuro» (como en la Guerra de las Galaxias) y no ponerse en el «centro de la escena» para «hacerse cargo» de lo que nos corresponde.

En el medio, hubo hombres probos, brillantes en sus ideas, «iluminados» de la época, que no fueron escuchados…
Así llegamos a los últimos 50 años de nuestra Historia (de los cuales estamos por cumplir en 2023 los primeros «40 años» de vida democrática ininterrumpida) pero todavía con la «confusión»… Por un lado, de tener claro cual es nuestra bandera (LIBERTAD) pero no saber «quien tiene que llevarla hasta el final del camino»; algo si aprendimos, que debemos ser nosotros, los civiles, los que tienen esa responsabilidad pero lo que está en un «mar de dudas», es la FORMA de como hacerlo.

Y esto también tiene una explicación: Nos metieron en la cabeza que necesitamos de un «Mesías», de un «Salvador», que con «magia» (o espejitos de colores) resolverá todos los problemas que tenemos y seremos el GRAN país que merecemos…
Y la realidad nos «golpea» una vez más y nos demuestra que eso no existe! Que es una «fantasía», como tantas de las cuales nos hemos dejado seducir.

Y aparecen hombres impresionantes, como San Martin, que llevan en sus genes la idea de la LIBERTAD, como Sarmiento, que promulga la EDUCACIÓN, como Alberdi, que dió vida a la CONSTITUCIÓN.. y son «señales» que tenemos que aprender a «ver», porque nos enseñan cuál es el camino.

Así, «deambulamos» este tiempo, con valores que han caído en desuso como la honestidad, la palabra y la solidaridad (solo aquel que se está «ahogando» le tiramos un «cable» para que salga a flote, esa NO ES la solidaridad que yo entiendo cómo tal) y hemos potenciado actitudes del «lado oscuro» como la corrupción, el egoísmo y la ambición desmedida.

Todo tiene un «límite», un final y hemos llegado a él de la peor manera, estando «dormidos», sin reaccionar y esperando ese «Mesías» que no va a aparecer, porque no lo necesitamos…
Hoy, esa «avenida del medio» (que un dirigente se ocupó de definir) es la opción más CLARA, es el camino correcto por el que debemos transitar, porque siempre los extremos han sido negativos y contraproducentes; por eso en esta columna quise destacar las palabras de un dirigente (que es nuevo en el ámbito político, porque siempre fue de una área técnica y hoy sale a la palestra a decir algunas cosas que vale la pena escuchar).

Un dirigente que es economista, que está en el ámbito de JxC y se llama Ivan Ball, hizo estas declaraciones que dejó pensando a más de uno. «El gobierno cuando asumió lo hizo con un dólar oficial de $60 y un dólar blue en $72. Al día de la fecha la devaluación del oficial es del 30% y el blue 164%, dicha brecha hace que quien tenga dólares blue haya mejorado la capacidad de compra de activos en forma notable en dólares, quien poseía mercadería siente un efecto pobreza, ya que dicha mercadería vale menos de la mitad en dólares blue», dice y agrega «bienvenidos al limbo económico. No tenemos moneda nacional, mercadería y dólares en las reservas. El país tiene un 50% de la población por debajo de la línea de pobreza.

Hay escasez de mercadería porque la cuarentena cerró por varios meses las industrias, pocos productos importados porque el gobierno limita el ingreso de mercadería del exterior, la sequía nos está jugando en contra y vamos a cosechar menos que en años anteriores. En suma, tenemos escasez de mercadería, alta liquidez de pesos, pocos dólares y mucha desconfianza. Para las reglas de la economía, todo ajusta por precio, al menos hasta que alguien muestre un plan que clarifique el horizonte económico.

El «Populismo» es el pasado, su modelo se agoto, solo queda mirar al «Republicanismo popular», o sea el centro es la constituciòn de Alberdi y los lados, centro derecha y centroizquierda, pero ambas respetando la Constitución, siendo el modelo económico que vendrá, bien descripto por Alberdi en su libro «el sistema económico y rentista», esto lo demandara el pueblo sin claudicaciones, solo resta estar preparados y a la altura de las circunstancias; hablo de tener la grandeza de subirse al bronce (en obvia alusión a Macri) como el conductor de una nueva política, ser parte de un consejo de sabios al que todos reconocemos, pero facilitando a la ola mas joven tomar el rumbo; con ellos no alcanza, sin ellos no se gana, debemos reclamar transparencia y la real democratización de nuestro ámbito, seria imposible conducir el naciente «republicanismo popular» sin las acciones transparentes que convenzan a la población, que somos los indicados para llevar adelante, el republicanismo que debemos liderar», concluyó.

«Clarito como el agua» no? Sin vueltas, ni palabras rebuscadas, hoy la necesidad de Argentina pasa por reencontrar la «Libertad de la Dignidad», tenemos que levantar esa bandera, que nos acerque nuevamente a la senda que no debimos dejar, la de la «Cultura del trabajo, del esfuerzo mancomunado y la solidaridad social».
Parece imposible en este tiempo, intentar de lograr ese reencuentro, por las diferencias sociales que existen (que la política actual se ocupa de profundizar), por las cuatro generaciones de «planeros» que ya llevamos a lo largo del tiempo, «4 generaciones! Una locura» y sobretodo, por la ineficacia total que han tenido los gobiernos civiles desde la recuperación de la Democracia y la falta de independencia de una «pata» fundamental, como es la Justicia.

Si Ud me pregunta está TODO POR HACER en esta Argentina que todavía, a pesar de todo, puede desarrollar todo el potencial que tiene intrínsecamente; solo resta que haya VOLUNTAD DE TRABAJO de sus habitantes y VOLUNTAD POLÍTICA de aquellos que asumirán la conducción política del país.

Es un «sueño» posible, solo resta que TODOS nos encontremos en esta línea de tiempo, para dar el gran «salto al futuro»… La otra opción, es el «abismo»…

La LIBERTAD está «ahí», TODOS tenemos que querer hacer el esfuerzo, para que nuestro pueblo tenga DIGNIDAD… Hasta la Próxima.