CABA: Se aprobó en primera lectura el nuevo Código Urbanístico

El Cuerpo Parlamentario de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dió hoy aprobación inicial al nuevo Código urbanístico, una herramienta de planificación urbana que se constituye en un marco clave para determinar cómo crecerá la ciudad en los próximos años. Establece los nuevos lineamientos sobre cuánto y dónde se puede construir, algunos criterios y localización de actividades y usos.

La decisión legislativa modifica el Código de Planeamiento Urbano -CPU- vigente desde el año 1977, que tuvo cambios sustanciales en 1989 y en 2000, con la Ley 449, y dos actualizaciones en los años 2007 y 2013. La aprobación se efectuó en base a un proyecto propiciado por el Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, con modificaciones sugeridas por la Comisión de Planeamiento Urbano.

El nuevo instrumento legal da cumplimiento al Plan Urbano Ambiental -PUA- e incorpora nuevos paradigmas para la concreción de una ciudad Integrada, Policéntrica, Plural, Saludable y Diversa, con morfologías y mixturas de usos que reconocen las identidades barriales y regulan el espacio privado desde el espacio público, con instrumentos de gestión urbano-ambiental que concretan el objetivo de la Nueva Agenda Urbana de ONU-Hábitat, y protege las áreas patrimoniales y de identidad existentes. El PUA, que se constituyó mediante la Ley N° 2.930 del 13 de noviembre de 2008, estableció en el artículo 24 que el actual Código de Planeamiento Urbano debe ser reformulado por un Código Urbanístico predominantemente morfológico.

En su carácter de ley marco, el PUA postula que la ciudad desarrolle algunos rasgos: sea una Ciudad Integrada en cuanto a la vinculación de todas sus zonas entre sí y, en especial, de la zona sur con el resto, con los ríos que la rodean y con el Conurbano o Área Metropolitana; que sea Policéntrica, es decir que consolide la jerarquía de su gran Área Central y, simultáneamente, promueva una red de centros secundarios, así como de centros comunales y barriales con identidad y pujanza propia. Que sea también una ciudad Plural, un espacio de vida para todos los sectores sociales, ofreciendo en especial un hábitat digno para los grupos de menor capacidad económica, así como un hábitat accesible para las personas con capacidades diferenciales; Saludable, por las condiciones de habitabilidad que garanticen la calidad ambiental y la sostenibilidad, a partir del uso de tecnologías apropiadas en las actividades productivas y en los sistemas de transporte, de provisión adecuada de infraestructura de saneamiento, de la prevención de inundaciones y de la resolución de la gestión de los residuos. Y una ciudad Diversa que mantenga multiplicidad de actividades residenciales, productivas, culturales y de formas residenciales con distintas densidades y morfologías, compatibilizando los requerimientos de calidad ambiental de cada una de ellas y enriqueciéndolas con su mutua convivencia.

El nuevo Código Urbanístico mira al espacio privado desde el espacio público, cambiando el eje de desarrollo de la Ciudad. Así piensa la normativa morfológica desde el espacio público que enfrentan (calles, avenidas, plazas, parques, ríos) y los usos de suelo para la generación de una ciudad a escala humana-peatonal y vivible. Además, se focaliza en el reconocimiento y protección de la ciudad existente, tendiendo a su completamiento de constructibilidad y preservándola en las diversas áreas identitarias y para ello se han establecido la diferenciación de las Unidades de Edificabilidad entre Corredores (sobre vías de mayor ancho) y Unidades de Sustentabilidad de Altura (sobre los espacios que se encuentran dentro de ellas), reconociendo las diferentes densidades.

Las Unidades de Edificabilidad se clasifican según su escala urbana:

Corredores de Altura – CA: centrales, concentran actividades, transporte y densidad. Con un alto grado de consolidación. Sus alturas guardan relación con el ancho de los espacios públicos que enfrentan.

Corredores Medios -CM: principales, concentran actividades, transporte y densidades, con un menor grado de intensidad y consolidación.

Unidades de Sustentabilidad de Altura Alta -USAA: áreas de menor altura que los corredores, con alturas adecuadas a los espacios públicos de calles y avenidas barriales.

Unidades de Sustentabilidad de Altura Media -USAM: áreas con alturas de escala media, adecuadas por su carácter residencial mixto con cercanía a corredores y centros barriales.

Unidades de Sustentabilidad de Altura Baja – USAB: áreas de alturas menores, adecuadas para el desarrollo principalmente de actividades residenciales. Se dividen en 1 y 2 según su máxima altura.

En relación a los Usos del Suelo el PUA menciona especialmente la diversidad y mixtura de usos para al estructuración y conformación de centralidades. Por otro lado se promueve la pluralidad de actividades a través de la mixtura de usos del suelo en que comercios, servicios, educación, salud, residencia, etc. se generan en las cuatro escalas, promoviendo subcentros barriales.

También se contemplan los equipamientos públicos y privados como situaciones especiales de usos, los que no podrán escindirse del cumplimiento de obligaciones sociales. Regula los Usos de Suelo que corresponden a equipamientos y manteniendo los Equipamientos Especiales (EE) existentes.

Por otro lado, el nuevo código respeta, y a su vez dota de sustentabilidad a las áreas patrimoniales e identitarias conocidas como Áreas de Protección Histórica -APH, Áreas de Equipamientos Especiales -EE- y Urbanizaciones Determinadas -U. Para ello, mantiene los indicadores urbanísticos actuales asimilando la nomenclatura de usos.

– APH: Se conservarán las 40 existentes para cuidar el patrimonio histórico de la Ciudad.

– EE: áreas de servicio para los vecinos, estarán ubicados en lugares tales como escuelas, universidades, hospitales, tiro federal, etc.

– U: Con características especiales, como calles largas y chicas, que se buscan conservar. Ej: Parque Chas, Villa Fraga, Rodrigo Bueno, etc. Todas las villas urbanizadas que obtienen su ley se encuadran en esta clasificación.

Sobre las indicaciones del artículo 11 inciso b) del PUA se regulan mejoras para la Equivalencia de Capacidad Constructiva Trasferible -ECCT, redefiniendo las fórmulas para su cálculo y generando espacios de destino para la capacidad constructiva transferida, lo que posibilitará la puesta en funcionamiento del Fondo de Estímulo para la Recuperación de Edificios Catalogados “FEREC”, que tiene como finalidad apoyar la puesta en valor de los edificios catalogados que forman parte del patrimonio urbano.

Respecto al proceso de reurbanización e integración socio-urbana de los barrios vulnerables, se regulan los principios y contenidos mínimos que deben aplicarse a través de la gestión participativa, reconociendo la diversidad de los barrios y promoviendo su inclusión a la trama urbana. A su vez se proponen áreas de renovación urbana en el Riachuelo, que no solo aportan al desarrollo de esa zona, sino que además promueve su articulación metropolitana con la Provincia de Buenos Aires, buscando que el Riachuelo deje de ser una barrera urbana.

Otro aspecto relevante es la concepción del transporte como un nuevo “estructurante urbano” y para ello se han tenido en cuenta la Red de Expresos Regionales “RER”, la de Metrobuses y la de los Subtes. Asimismo la jerarquización vial guía la propuesta morfológica del Código Urbanístico en la conformación de su tejido (mayores alturas sobre el corredor vial y menores hacia adentro de las áreas de sustentabilidad de altura), como así también en su mixtura de Usos del SUelo, dado que ésta se da sobre vías primarias, y la menor mixtura de usos residencial y comercial se encuentra en las vías terciarias.

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