CAME y dos maneras de festejar el Día de la Industria: De la centralidad a la decandencia

Desde 1941 se celebra en nuestro país, todos los 2 de Septiembre, el día de la Industria, como forma de realzar y otorgarle centralidad a la industria nacional.

CAME, la Confederación Argentina de la Media Empresa, la entidad más importante del ecosistema pyme en la Argentina, adquirió esa centralidad y representatividad de las pymes a fuerza de una defensa a ultranza de las pequeñas y medianas empresas.

CAME supo tener siempre vínculos positivos con los diferentes gobiernos, pero supo pararse de manos y enfrentar al poder de turno, cuando las pymes estaban en peligro.

Las dos experiencias de política económica similares al macrismo, de apertura indiscriminada, y desprotección de las pymes, la de la dictadura y la de Menem, ambas desembocando en catástrofes sociales y económicas graves, encontraron a CAME firme y luchando contra la destrucción de las Pymes.

Durante el gobierno militar, con el peligro que ello entrañaba, CAME luchó duramente contra las políticas económicas desastrosas de Martínez de Hoz. Y durante el gobierno de Menem, el liderazgo de CAME de ese momento hizo prevalecer la defensa de las pymes por sobre cualquier otra consideración, organizando marchas y movilizaciones, acciones mediáticas e incluso un multitudinario acto en el Luna Park contra las políticas económicas del Menemismo.

Las pymes ante todo fue hasta acá un código inquebrantable. Hasta que llegó el gobierno de Macri, que expulsó a Osvaldo Cornide, quien ya planteaba fuertes objeciones a las políticas económicas de destrucción de las pymes, como tarifas impagables, apertura indiscriminada de importaciones, consumo deprimido y tasas muy altas, y puso a conducir a CAME a un presidente decorativo, que delegó su poder en el Secretario General de la entidad, José Bereciartúa.

Bereciartúa, no sólo ostentó su militancia macrista de forma abierta, sino que intentó “pintar de amarillo” a CAME a fuerza de la chequera y el látigo. Bereciartúa no sólo no se plantó frente a las políticas que destruyeron a las pymes, sino que elogió cada una de las políticas del gobierno macrista en materia económica.

Hoy en el día de la industria, podemos comparar, dos formas de festejar el día de la industria. Por un lado como en el 2012, cuando Osvaldo Cornide presidió la conmemoración del día, en el mausoleo del ex Presidente Néstor Kirchner, donde expresó en otras cosas, que la presidencia de NK había propiciado las defensa y el desarrollo de las pymes en la Argentina, expresando el reconocimiento de CAME al ex presidente a través de la promoción del tejido productivo nacional, haber dotado al país de las defensas necesaria frente a las crisis internacionales.

Frente a esa manera de celebrar el día de la Industria, José Bereciartúa, eligió, el año pasado, invitar a Elisa Carrió a disertar en CAME. Bereciartúa festejó cada una de las “ocurrencias” , “profecías” y “denuncias” de Carrió, e hizo un silencio total cuando tuvo que plantear críticas a un modelo que económico que produce el cierre de 50 pymes por día.

El voto popular se expresó frente a un gobierno que duplicó la pobreza, duplicó la deuda, duplicó la inflación, duplicó el desempleo y destruyó las pymes. Sin duda la propuesta de Alberto Fernández está mucho más cerca del festejo de Cornide, que del festejo de Bereciartúa, quien pasará a la historia como el dirigente gremial empresario, militante macrista que fue, que hizo prevalecer esa militancia cuasi fanática por sobre los intereses de las pymes.