Corrupción M: el funcionario ultramacrista imputado de graves delitos que quiere despintarse el amarillo

Juntos por el Cambio fue derrotado y dejará el 10 de diciembre próximo el gobierno. Junto Mauricio Macri, dejan el poder, los símbolos del macrismo, aquellos personajes que el imaginario popular ligará históricamente al gobierno saliente.
Patricia Bullrich y su impronta violenta, Dujovne y sus dinero en el exterior y su ineficacia en la gestión, Bergman y sus excentricidades, Caputo y el endeudamiento y sin duda, un personaje que trasnformó a CAME y a OSDEPYM en apéndices del macrismo. Nunca CAME y OSDEPYM estuvieron tan identificados con un partido político como ocurrió en estos años.

Pintando CAME de amarillo

En el año 2017, la CGT organizó una, de tantas marchas frente a la mega crisis que se estaba gestando. Para presentar la movida, los dirigentes de la central obrera, se reunieron con diversos partidos políticos, organizaciones gremiales empresarias y la Iglesia. Los dirigentes de la CGT, pidieron una audiencia con las autoridades de CAME, la gremial de la pequeña y mediana empresa más importante del país, con la máxima representatividad del universo pyme nacional. En representación de la CGT concurrieron, Héctor Daer, Carlos Acuña y Juan Carlos Schmid, y fueron recibidos por Osvaldo Cornide, por entonces presidente de CAME. Cornide apoyó en forma clara y pública los planteos de la CGT. Este apoyo provocó la furia de Mauricio Macri, y le exigió a su ministro Francisco Cabrera que le exigiera, en nombre de él, a Cornide renunciar a CAME. Cornide dejó su cargo y asumió como presidente honorario de la entidad en abril de ese año.

Con la renuncia de Cornide, el poder real en CAME pasó a manos del secretario general de la entidad, José Bereciartúa, un fervoroso militante macrista, que lejos de levantar voz frente a políticas que destruyeron como nunca antes el ecosistema pyme argentino, se dedicó a invitar a Macri, Carrió y demás funcionarios a CAME, para hacerlos aplaudir.
CAME históricamente se plantó frente a Martínez de Hoz, Cavallo y todo aquel gobierno que perjudicara a las pymes. Frente al macrismo, el silencio de CAME fue ensordecedor. Ni informes que reflejaran el cierre masivo de pymes, la caída brutal del consumo, la apertura indiscriminada de importaciones, tarifas impagables para las pymes, entre otros factores, ni sombrillas, volanteadas o marchas, como fuera usual en CAME en el pasado frente a situaciones de la gravedad que se vivió en estos años.

El silencio no fue gratis

OSDEPYM es una obra social, líder, independiente, que no pertenece a ninguna gremial empresaria. Bajo la conducción de Cornide, pasó de 2000 a 100.000 afiliados y de 4 a 500 empleados. Macri como parte de su furia contra Cornide, lo desplazó también de OSDEPYM y nombró como interventor, de manera ilegal, al Secretario General de CAME José Bereciartúa, al frente de la entidad. Esta intervención en principio era por 90 días, pero duró casi dos años, período en el cual las oficinas de OSDEPYM fueron allanadas, y Bereciartúa fue citado a declarar por acusaciones de malversación de fondos.

Pero OSDEPYM es una caja apetitosa para la corrupción M, tanto, que aún en retirada, y al día siguiente de haber perdido la elección, el gobierno, nombra a otro militante macrista, Juan Pablo Diab, al frente de la obra social, por 30 días.

Este nombramiento irregular, junto al blanqueo de failiares, jueces de la Corte nombrados por decreto, autocondonación de deudas del Correo, son muestras de los valores repúblicanos que pregona el presidente Macri.

Bereciartúa por su parte, que calló frente a las medidas que destrozaron a las pymes, militó en sus actos y en sus redes activamente a favor del macrismo, a horas de la derrota, salió en twitter a militar activamente por Alberto Fernández, Cristina y Axel Kicillof.