El Senado reconoce la tarea de la escuela de payamédicos de Bariloche

El senado declaró de interés a la escuela de Payamédicos que desarrolla sus actividades en la ciudad de Bariloche, provincia de Río Negro gracias a la iniciativa de la senadora Magdalena Odarda (Frente progresista CC ARI)
 
“La carrera de Payamédico es muy novedosa y está en pleno desarrollo, pero ha significado un gran avance para mejorar la calidad de vida de los pacientes internados en clínicas y hospitales” cuenta la senadora y explica que “el objetivo de los Payamédicos es, mediante técnicas de clown, entretener y hacer reír a las personas con afecciones tanto psíquicas como físicas para sobrellevar los síntomas”.
 
Es como una terapia alternativa, no requiere conocimientos tan profundos y técnicos como los de los médicos, aunque muchos médicos se están interesando por esta disciplina y formándose en ella para tener más herramientas en lo que respecta a la faceta emocional de los pacientes, se explica a través del proyecto de Odarda.
 
La Escuela de Payamédicos es la organización civil que se encuentra presente desde el 2011 en la región y que ya reúne a más de 30 ayudantes terapéuticos que visitan hospitales y salas de primeros auxilios de barrios. Esta escuela tan particular y necesaria recibe a los alumnos invitándolos a que transformen y colaboren con la dura tarea que llevan adelante los médicos en los diferentes nosocomios, hospitales y clínicas. Con esta nueva tendencia se trata de explorar un nuevo método de enfrentar la tarea en los mencionados lugares.
 
Algunas de los objetivos primordiales que tienen los payamédicos son los de contribuir a la salud emocional del paciente hospitalizado; desdramatizar el medio hospitalario, demostrando al paciente, familiares y equipo médico que el humor, la risa y la fantasía pueden formar parte de su vida en el interior del hospital; mejorar la relación médico-paciente; ofrecer momentos de distracción, recuperando los aspectos sanos de esa persona que está hospitalizada; lograr mayor participación de los familiares y del equipo médicocomo efecto catártico que facilita el proceso de elaboración de la situación traumática de la hospitalización y mantener un estado de ánimo optimista sostenido.
 
Esta organización civil ya reúne a más de 30 ayudantes terapéuticos que visitan hospitales y barrios. Los aspirantes Payamédicos deben superar instancias teóricas y prácticas en las que se les inculca el sustento filosófico de la práctica.
 
Para esto los estudiantes deberán prepararse y apropiarse de los recursos lúdicos que pondrán en práctica desde la fantasía. La técnica del payaso es terapéutica y se consigue con varias horas de teatro para pulir la parte inocente del personaje que deberá interactuar en cualquier circunstancia, e incluso se brinda un curso en bioseguridad para cuidar al voluntario y los pacientes.
 
Para lograr un buen clima en tan poco tiempo se estudió y analizó la forma de presentarse ante los pacientes, para esto se tomó la decisión cambiar los colores, la indumentaria, como también no se pintan la cara y sólo apelan a la chaqueta médica o a vestimenta que causen efectos y sensación de alegría. Más de 4.000 Payamédicos ejercen en Argentina y Chile. La Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires otorga certificados avalados, por esta institución.