Falleció maestra activista contra los agroquímicos

Ana Zabaloy, una maestra y psicopedagoga rural, que luchaba en contra de la fumigación de agroquímicos cerca de las escuelas, falleció de cáncer. Era quien había denunciado cómo se deterioraba la salud de sus alumnos por el glifosato.

Una de las caras más conocidas de la lucha por el fin del uso de transgénicos y demás elementos en los campos argentinos. Era integrante de la Red de Docentes por la Vida.

En uno de los varios documentales en los que Zabaloy denunció el daño que le provocaban la fumigación a las personas, en zonas rurales, expresó: “Me pasó de llegar con cosas cargadas a las clases y encontrarme con máquinas fumigando, sin poder detenerlas”.

“Aspiré lo que se estaba fumigando, volví con la cara paralizada y después de ese acontecimiento los chicos y sus familias empezaron a hablar de cómo fumigan en sus casas”, siguió contando.

“He visto llegar alumnos de Paraguay, gorditos, rozagantes y, después de cuatro años, ver cómo se les iba deteriorando la salud. Siempre digo que las docentes rurales somos testigos directo del costo humano de este sistema basado en transgénicos y venenos“, acusó.

“En los pueblos chicos, las sociedades reaccionan con indiferencia o con rechazo, por eso de que la gente aquí vive del campo. Me han pedido que no hable en inauguraciones de actos escolares de las fumigaciones, eso es increíble, los que están en riesgo son los chicos”.

No hace mucho tiempo, Zabaloy publicó una carta abierta en la que pidió a las autoridades políticas y a las empresas fumigadoras que paren de matar a la gente. "Paren de matarnos. Paren de fumigarnos", finalizó entonces su texto, el cual hoy se refuerza con el dramático peso de las consecuencias del accionar criminal de las empresas, por acción, y de un Estado que mató y sigue matando por omisión.

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