No trabajan, pero cobran…

La gente honorable muestra su amor profundo por los demás a través de sus acciones.

La honestidad y el honor van de la mano, como el sentido común. y el estar un paso adelante para prever situaciones, cualidades y valores que parecen no figurar entre las prioridades de muchos de nuestros dirigentes políticos. Nadie se preocupa en buscar la forma de ahorrar gastos, total no sale de sus bolsillos y, ni la Patria ni Dios, se los demandarán jamás.

El Congreso se encamina a seguir paralizado durante lo que resta del 2019 como consecuencia de las elecciones presidenciales. En lo que va del año solamente hubo cinco sesiones en la Cámara de Diputados y siete en el Senado.

De esas doce sesiones en total dos fueron por la apertura de sesiones a cargo del presidente Mauricio Macri, seis fueron especiales (con el temario que proponía la Rosada), una por la visita del jefe de Gabinete, Marcos Peña, para dar su informe de gestión semestral, dos ordinarias y una continuación de una ordinaria.

De no ocurrir algún hecho extraordinario, no existen razones para pensar que el legislativo vaya a continuar trabajando, más aún cuando se vayan acercando en el calendario las fechas para la realización de las PASO, primero (11 de agosto) y de la elección presidencial, después (27 de octubre). “Todos están en campaña”, manifestó una fuente.

Se especula con que recién el próximo proyecto que se debata en el Congreso sea Presupuesto 2020 cuyas principales variables ya envió el ministerio de Hacienda, hace poco más de una semana.

La principal iniciativa aprobada este año fue la ley de Financiamiento Político, que permite los aportes de empresas privadas a las fuerzas políticas, y establece la bancarización de esos fondos, destinados a las campañas políticas.

El último año de actividad parlamentaria normal fue en 2016 en donde se trataron más de 100 proyectos en ambas cámaras.

Algo para destacar: ni los legisladores, ni sus asesores, dejan de cobrar sus respectivas dietas. Pero, los casi $200.000 que perciben entre sueldo y beneficios parecen no alcanzarles dado que no faltaron quienes manifestaron que tienen que ser aumentados para se equiparados con otras actividades.

“Honorable” proviene de “honor”, una palabra con origen en el latín honoris y describe cualidades como la rectitud, la decencia, la dignidad, el respeto, etc., que deben tener las personas que ejercen un cargo público.

Tan importante es la misión del legislador, como el tener valores firmes para ser honorable, pues actuar con honor quiere decir hacer lo correcto, incluso si otros no están de acuerdo… y recordar, siempre, que es el pueblo, los contribuyentes, quienes pagan sus dietas.