Por ahora, la reforma laboral en Senado deberá esperar

El cuerpo no activará en lo inmediato el debate de los tres proyectos de ley de reforma laboral que impulsa el oficialismo, debido a la resistencia a discutirlos del interbloque Argentina Federal, compuesto por peronistas dialoguistas, que se apoyan en los dichos de un sector de la CGT que mira la iniciativa con desconfianza.

Aunque desde el oficialismo pretenden convocar a la comisión de Salud -que preside el radical Mario Fiad- para comenzar a discutir el proyecto que crea la Agencia Nacional de Evaluación de Tecnologías de Salud (AGNET), no hay señales de que los otros dos proyectos vayan a ser puestos a consideración de los legisladores.

Se trata de las iniciativas para combatir el trabajo en negro y para favorecer la inserción de los jóvenes en el sistema laboral mediante pasantías.

Los tres proyectos fueron presentados a fines de abril por el presidente provisional del Senado, el macrista porteño Federico Pinedo, con el respaldo del Poder Ejecutivo Nacional.

Desde el peronismo, el jefe del bloque de senadores, Miguel Angel Pichetto, advirtió varias veces que sin el apoyo de la CGT (que aún debe definir su división interna) ningún proyecto de índole laboral pasará con éxito por el Congreso.

Ya lo había anticipado el rionegrino a fines del año pasado, luego de que la central obrera no unificara su postura sobre proyectos de similares características presentados por el Ejecutivo y que fueron la antesala de la discusión de la ley de reforma jubilatoria.

“No vamos a tratar ningún proyecto que perjudique el mundo del trabajo. Si es una ley de blanqueo no tienen por qué poner una modificación en las indemnizaciones. Es querer usar el blanqueo para flexibilizar los despidos. De ninguna manera vamos a tratar eso”, dijo el rionegrino el viernes.

En tanto, la CGT emitió un comunicado argumentando que “las modificaciones a la legislación laboral atentan contra los derechos individuales de los trabajadores y disminuyen las indemnizaciones laborales”.

En realidad, la mayor resistencia tanto en el peronismo como en el sector sindical está vinculada con uno solo de los tres proyectos: el de blanqueo.

Si bien la regularización de los trabajadores en “negro” es algo que la oposición ve con buenos ojos, se cuestiona duramente el capítulo que deja afuera de la indemnización al aguinaldo, premios, bonos y otros beneficios.

El proyecto de regularización del empleo no registrado, la lucha contra la evasión en la seguridad social, la registración laboral y la creación del fondo de cese sectorial pretende lograr un blanqueo laboral con beneficios a quienes normalicen esa situación.

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