Río Grande: Intendente complicado con 151 llamados

Una pericia reveló que el intendente de la ciudad de Río Grande, Gustavo Melella, acusado en una causa penal del supuesto “abuso sexual coactivo” de tres obreros de la construcción, intercambió 151 llamadas telefónicas con una de las presuntas víctimas, confirmaron a EDFM fuentes vinculadas a la investigación.

El dato surge del estudio ordenado por el juez de instrucción 2 de Río Grande, Raúl Sahade, sobre los teléfonos celulares de los trabajadores Damián Rivas, Alfredo Suasnabar y Mario Lovera, quienes denunciaron que Melella les exigió favores sexuales a cambio de empleo, y de cobrar trabajos de obra pública realizados para el municipio.

Los dictámenes periciales 543/2018 y 544/2018, suscriptos por los técnicos de la Justicia Matías Taborda y Matías Calderini, sostienen que existen “151 registros de llamadas, entrantes y salientes” entre el celular del intendente y el de Lovera.

Además, la pericia certificó 18 archivos de audio de WhatsApp que “por su contenido se presupone que tendrían alguna vinculación con el hecho investigado” aunque no pudieron ser atribuidos técnicamente al número telefónico del funcionario.

Por otro lado, el estudio descubrió 105 capturas de pantallas con conversaciones de WhatsApp que, igual al caso anterior, si bien no pudo corroborarse su pertenencia al teléfono de Melella, por el contenido estarían relacionados a los supuestos abusos.

La misma pericia encontró un solo registro de contacto entre el intendente y Rivas, donde el trabajador le reclama por mensaje al funcionario que le “pague la totalidad del trabajo realizado en el Centro Tecnológico de Pellegrini 520”, o “caso contrario difundiré a todos los medios de comunicación las pruebas de acoso” porque “usted jugó con mi necesidad”, asevera el texto rescatado del celular del obrero.

En cambio, los peritos no hallaron evidencias de trascendencia en el aparato telefónico del denunciante Suasnabar.

“Debe dar explicaciones”

El abogado Francisco Giménez, que representa a las tres supuestas víctimas del caso, afirmó que las pericias “demuestran los dichos de los denunciantes y constituyen una prueba irrefutable que justifica el llamado a indagatoria del intendente”, indicó en dialogo con este medio.

Según el letrado, Melella “deberá explicar” cómo “si dice que no conocía a estas personas, mantuvo este fluido intercambio telefónico”.

De acuerdo a las denuncias, que empezaron a ventilarse en agosto del año pasado, dos empresas contratistas del municipio, “Patagonia Constructora“ y “Marino Luis Vaquera”, cobraron por obras no realizadas.

Del testimonio de los denunciantes surge que los trabajos, en realidad, fueron concretados por Lovera, Rivas y Suasnabar, quienes -además- dijeron haber recibido pedidos de favores sexuales por parte de Melella, a cambio de ser contratados, primero, y luego para poder cobrar.

Giménez asegura que la Justicia se niega a avanzar en la investigación, y que a raíz de ello, por ejemplo, nunca mandó a peritar el celular del intendente.

El abogado recusó al juez Sahade por “parcialidad” y se negó a que sus asistidos vuelvan a prestar declaración en el juzgado hasta que el magistrado sea apartado del caso, un tema que está a resultas de lo que decida la Cámara de Apelaciones de Río Grande.