Unidad del peronismo en provincia de Buenos Aires amenaza trabar el presupuesto 2017

Una reunión de todos los sectores peronistas/kirchneristas con el ex ministro del Interior, Florencio Randazzo, amaga con coronar un proceso de unidad que impulsaron los intendentes hace un mes y medio en la localidad de Lobos, para discutir el Presupuesto bonaerense. Este martes, y sin posibilidad –por el momento- de quebrar la comunión, Cambiemos no tuvo más remedio que suspender la sesión en la que planeaba aprobar el Presupuesto 2017. El motivo principal es que el oficialismo no puede garantizarle al PJ el lugar de conducción que reclama en la cámara de Diputados por tener 37 votos, contando al monobloque de la zigzagueante Mónica López.

“Si Vidal eligió negociar con Massa, que saque el Presupuesto con Massa entonces”, le dijo a este medio un diputado del PJ sabiendo que Cambiemos –indefectiblemente- necesita votos del peronismo para tener el endeudamiento, la urgencia principal de la gestión provincial.

Este martes los intendentes peronistas Francisco Durañona, Gabriel Katopodis; el titular del PJ bonaerense Fernando Espinoza y el diputado y dirigente del Movimiento Evita, Fernando “Chino” Navarro, se reunieron con el ministro de Gobierno bonaerense, Joaquín De la Torre en la sede porteña del Banco Provincia para hacerle llegar una contra oferta que en definitiva sigue siendo la misma: lugares políticos y puntualmente la vicepresidencia de la Cámara de Diputados, hoy en manos del vidalista Manuel Mosca, que dejará la silla para pasar a ser el titular de la Cámara.

“Nunca entregamos ese planteo que nos parece justo y representativo de lo que hoy somos en la provincia de Buenos Aires”, opinan los peronistas. La negociación corrió y corre por dos carriles; por un lado en el reclamo de los jefes comunales por mayores partidas, un fondo exclusivo para obras y la baja del endeudamiento, y por el otro por el lado legislativo. Y es en este punto a donde está trabado hoy por hoy la negociación.

Cambiemos aceptó negociar con Massa y darle la vicepresidencia de la Cámara al Frente Renovador. Con 20 diputados, el massismo seguiría teniendo un rol preponderante en las decisiones administrativas de la Cámara baja por segundo año consecutivo.

Pero el peronismo insiste. “Si hoy somos 36 diputados y 16 senadores en la Provincia eso implica una representatividad genuina y electoral. Eso habría que hacerlo valer, como lo hicimos valer hasta ahora”, aportó un senador kirchnerista.

Además agregó que “lo que se está logrando es con mucho diálogo, con mucha participación contemplar a cada espacios: PJ, Movimiento Evita, Cámpora, Esmeralda, los intendentes del Establo y del Patria y que todos juntos vayamos a negociar para mejorar nuestra situación política en la provincia de Buenos Aires. Eso implica obras en los municipios, baja en el endeudamiento, autoridades de cámaras y otros puntos”.

Kirchnerismo opositor

El lunes y en base a la reunión que Randazzo encabezó con dirigentes de La Cámpora (Wado De Pedro, Andrés Larroque), Movimiento Evita (Chino Navarro), intendentes del Esmeralda (Martín Insaurralde, Juan Zabaleta, Gabriel Katopodis), del PJ (Fernando Espinoza), jefes comunales del Grupo Fénix (Gustavo Menéndez, Verónica Magario), el intendente de Ituzaingó Alberto Descalzo, Julián Domínguez y el diputado bonaerense Walter Abarca; primó el consenso de reclamar los lugares de poder. “Después se ven los nombres”.

Del laberinto tendrá que salir Cambiemos. Los peronistas remarcan que el oficialismo no sabe negociar y que eligió mal a su socio bonaerense, el Frente Renovador.  Hay una semana más de negociación y el PJ celebra la unidad alcanzada hasta el momento. Además estiman que nadie se inmolará para votar solo, como hacen correr desde hace semanas en Cambiemos.

Detrás del proceso está la elección 2017. “Si Cristina, Scioli, Randazzo o los intendentes piden unidad ¿quién se va a cortar y va exponerse votándole el endeudamiento a Vidal sabiendo que seguramente el año que viene tiene que renovar su banca?”, se preguntan pícaramente los peronistas.