Y dice que…

El oficialismo bonaerense, trabajando contra reloj, sigue tejiendo alianzas para alcanzar los dos tercios para poder votar el presupuesto 2017.

Mientras tanto, el PJ está tranquilo y aprovecha su número para conseguir más beneficios.

Según pudo saberse, una parte del peronismo se resiste a bajarse de la pelea por la vicepresidencia de la Cámara de Diputados (que ocupa el randazzista Marcelo Feliú) hasta que no haya un acuerdo que conforme a todos.

El movimiento de autoridades está trabado porque, como se dijo, Feliú no renuncia a la vicepresidencia primera si a ese espacio no le aseguran la vice con firma; con lo cual ese sector del peronismo busca forzar la ruptura del acuerdo entre el oficialismo y el Frente Renovador.

Cambiemos ofrece darle al peronismo el Defensor del Pueblo y el cargo de Subprocurador de la Corte, pero eso no conforma a todos. En ese contexto, el oficialismo comenzó a negociar más duramente con cada espacio en que está dividido el peronismo legislativo. Y en Cambiemos aseguran que ya tienen los votos, de al menos seis senadores (necesitan dos para los dos tercios) y unos nueve o diez diputados (les hacen falta seis).

Circularon incluso algunos nombres que acompañarían a Cambiemos en caso que el peronismo no unifique una postura. Esto podría derivar en la ruptura en la bancada del FpV-PJ, que preside Walter Abarca. Dentro de ese bloque coinciden randazzistas y legisladores que responden al grupo Esmeralda, que se muestran más dialoguistas y quieren asegurarse la Defensoría del Pueblo para Guido Lorenzino.

Los intendentes, a todo esto, también buscan más precisiones sobre lo que sucederá con la policía local, algunos insisten en obligar al Ejecutivo a bajar el endeudamiento, y que el Fondo para los municipios se distribuya por el índice de coparticipación.

A %d blogueros les gusta esto: