…y dicen que

El oficialismo y la oposición comenzaron con los cálculos para alcanzar objetivos de máxima y de mínima para las elecciones de 2019.

Una de las posibilidades que surgió en las minutas que circularon por los despachos de los intendentes, del oficialismo y de la oposición, tiene que ver con la idea de desdoblar las elecciones para garantizar autonomía en las confecciones de las listas y, a la vez, evitar efectos “arrastre” para abajo de algunos candidatos, específicamente Cristina Fernández de Kirchner, con su ya conocido “techo” electoral, y Mauricio Macri, con la realidad económica.

No se trata esta vez de desdoblar únicamente la elección nacional y la provincial, una idea que se agita cada cuatro años pero que nunca se ejecuta, sino el comicio en cada uno de los 135 distritos. Con ese esquema, los municipios tendrían sus elecciones en una fecha separada de las de Gobernador y de Presidente.

En las cuentas de los intendentes del peronismo, la jugada implicaría deshacerse de un plumazo de los efectos perniciosos del kirchnerismo: estiman que jugarían mano a mano contra La Cámpora, a la que calculan disminuida si no tiene a CFK encabezando la boleta, como un motor fuera de borda. Pero además daría ciertas “garantías” para competir a los Jefes Comunales que tienen aspiraciones provinciales: jugar por la Gobernación con cuatro años más en el municipio asegurados, casi como un “plan B”.

El modelo existe en otras provincias, como Córdoba, donde las elecciones son convocadas por el intendente. En esa provincia hay elecciones en 4 de cada 5 domingos del año electoral. Esa experiencia tienta, además de al peronismo, a los intendentes radicales del interior, interesados en la implementación de la “autonomía plena”.

“Es prácticamente imposible implementar algo así”, manifestaron fuentes calificadas.

En principal impedimento es la Constitución, ya que allí se establece que las elecciones son convocadas por el Gobernador para todas las categorías. Pero además, se estima que sería necesario modificar la ley de primarias y hasta la ley orgánica de las municipalidades. No obstante, hay proyectos de ley presentados y cocinándose para ir por ese lado.

Más allá de la factibilidad técnica, está el tema político. La novedad es que en el oficialismo bonaerense la posibilidad de desdoblar no escandaliza a nadie. Incluso en Provincia miden el impacto de la imagen presidencial en medio de la crisis económica -que, para colmo, madurará en los próximos meses- y fantasean con una juzgada arriesgada que, admiten, provocaría un estallido dentro de Cambiemos.

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