El Procurador penitenciario nacional expuso en el Senado

En el marco de la Comisión Bicameral de Fiscalización de Órganos y Actividades de Seguridad Interior, el Senado de la Nación recibió hoy en el salón de las Provincias del Palacio legislativo al procurador penitenciario nacional, Dr. Francisco Mugnolo.

Mugnolo expuso sobre el estado de la administración e infraestructura de los establecimientos penitenciarios federales y sobre la ejecución de los programas criminológicos destinados a disminuir la reincidencia, a desalentar la criminalidad y a contribuir a la seguridad pública.

Al comienzo de su alocución, el funcionario calificó al organismo que preside como “un organismo de derechos humanos” y “de carácter federal”, además de considerar que el estado de administración de las unidades penitenciarias “es muy malo”.

En relación a esto, Mugnolo sostuvo que “entre los recursos destinados y la realidad hay un contraste muy grande porque los presos no tienen vestimenta y comen mal” y añadió que “cada vez hay menos trabajo y no hay ningún tipo de planificación de lo que se gestiona o se pretende con el trabajo”.

En cuanto a la gestión de los establecimientos, aseguró que “es centralizado, burocrático y un nicho de corrupción”, a lo que agregó: “Hay que abordar una actualización del sistema y eso necesita la reflexión de los representantes del pueblo”.

Al referirse a los problemas edilicios de las cárceles, Mugnolo mencionó que “hay un programa de construcción de cárceles” y, en este punto, consideró de importancia “la terminación urgente” de la cárcel de Cacheuta en la provincia de Mendoza y la construcción de establecimientos en Corrientes, Córdoba y Santa Fe.

Respecto de la educación en los establecimientos, el procurador advirtió que  “el centro universitario de Devoto es un ejemplo de la democracia”, y, en este sentido, señaló que “es el único registro serio de personas que salen de la cárcel y no vuelven a delinquir” y por ende “hay que tener una estrategia de reproducción de ese modelo en otros lugares”.

Para concluir, sobre los programas llevados adelante en las cárceles, Mugnolo aseguró que “si el sistema no crea condiciones mejores para estar en la cárcel entonces es muy difícil llevar adelante programas de resociabilización”.

«Hablamos de personas que vienen de la carencia, que viven al margen de los logros sociales. Gestionemos pensando en ellos», finalizó.