Escrachar en las urnas

Por: Pablo Rennella (Dirigente del Pro y Analista Social)

En estos tiempos vivimos muchos momentos de intolerancia, que han profundizado actores de la política, desde el Presidente para abajo; es una situación que me molesta mucho como dirigente político, pero mucho más como observador social de los estados de ánimo de la sociedad en su conjunto.

Desde el Poder -debido a la precaria situación socio-económica que vivimos, por planes económicos totalmente equivocados y muy lejanos a darle posibilidades de crecimiento a quienes supuestamente, son sus representados- la sociedad reacciona en consecuencia, con una intolerancia y una violencia verbal (a veces física) inusitada por la impotencia que provoca ese actuar «inescrupuloso» de los gobernantes, sin importarles prácticamente NADA, lo que ocurra con la sociedad.
Paso tiempo atrás en un avión con Zanini (que en vez de estar encarcelado, anda viajando como si nada por el país y el mundo), paso con Kicillof también en un aéreo (después de dejar el Ministerio de Economía del Gobierno de Cristina Kirchner, dejó 30% de pobreza, deuda externa, situación casi terminal de Aerolíneas Argentinas, etc y decía «que no tenía nada que ver» con la situación del país), paso más acá con Mauricio Macri (que le tiraron piedras al auto en el que se trasladaba, luego de pasar por una localidad del interior, por estar en desacuerdo con el plan económico que se llevaba a cabo en ese momento) y finalmente, de los últimos hechos graves de intolerancia social, pasó con el ex Mtro de Salud Gines González García, que se lo vió tomando un «vinito» en España y fue repudiado en un restaurante de Puerto Madero, luego de su desastrosa gestión de la Pandemia (en el cuál no estaba solo, por supuesto) que dejó (y está dejando más de 100.000 muertos) en una situación sanitaria que todavía no terminó.
Distintas situaciones (las más importantes, pero hay muchas más) de irascibilidad social, en dónde la gente reacciona (mal, por supuesto) por la impotencia que provoca, que gracias a ellos, vivamos ésta realidad; algunos tienen mucha más responsabilidad que otros, porque se puede actuar con Buena Fe y que la cosa no salga como se previó, a diferencia de cuando la gente se da cuenta de la Mala Fe en la gestión, sin importar las consecuencias.
Lejos de justificar ésta violencia verbal, la entendemos; pero queremos proponer desde nuestro lugar, que esa ENERGÍA que supone ponerse a gritar a un funcionario que ha dejado mucho que desear en su función, se vuelque en acciones positivas, democráticas, teniendo en la mano la forma de hacerlo, que es, a través del VOTO.
Que esa protesta no sea en vano; que el funcionario de turno sienta que la sociedad no «acompaña» su desidia y desinterés por el ciudadano de a pié; pero voy más allá, vayamos a votar con convicción por nuestros hijos, para cambiar ésto, para modificar nuestra realidad.
Argentina es un país que puede SALIR de su pobreza, su marginalidad, puede revertir su tendencia «descendente» en el ámbito social, pero el primer paso es QUERERLO HACER!, sabiendo de antemano que no será fácil, que será el camino más largo, que pasarán varios años de esfuerzo y dedicación para volver a estar bien, pero tenemos que hacerlo, debemos comenzar por algún lado, no podemos resignarnos a ésta realidad que nos rodea…
De chico no era éste país el que teníamos (lo dicen todos aquellos mayores de 40 años) al contrario, con aciertos y errores, teníamos un país «pujante», «con futuro» o es lo que parecía, de 30 años a ésta parte que nos pasó?? Llegó la Democracia en forma ininterrumpida y los Civiles no supimos o no quisimos, hacer un país para TODOS? MERECEMOS OTRA COSA.
Y la merecemos HOY.
Por eso propongo, que dejemos de lado las diferencias y nos pongamos TODOS a trabajar en pos de una Argentina mejor; vienen las Legislativas ya todos saben lo que tienen que hacer, ahora en Septiembre y Noviembre, quedan dos años de este Gobierno mediocre y después, en 2023 (en homenaje a los «40 años» de vida democrática ininterrumpida) tenemos que «hacernos cargo» como civiles que somos, de lo que hemos «construído o destruído» y poner en el Gobierno a aquellos que planteen una idea de Argentina a 30/40 años hacia adelante y comenzar desde 0.
Uno sabe que cuando comienza «de la nada» los primeros años son del mayor esfuerzo; es así, sino nos «despertamos» ahora, después no diga «que fue tarde»…
Un Venezolano amigo me lo dijo hace poco «no nos dimos cuenta lo que pasó».
Bueno, nosotros no podemos decir lo mismo, lo estamos viendo, lo estamos viviendo y es el momento de decir «hasta acá llegaron»…
Nuestros próceres, nuestros padres, nuestros hijos, lo agradecerán…
Argentina MERECE un país distinto y PODEMOS HACERLO!! Gracias a todos!!