Descansa en paz…

Una fibrosis pulmonar le ha arrebatado la  vida a Eduardo Gutiérrez. Tenemos teñido el alma de dolor y encogido el corazón al saber que tú, “Guti”, ya no estás con nosotros.

El “Guti” fue Periodista Parlamentario y Tesorero de APPA, una persona con valores, dignidad y convicciones, características difíciles de encontrar hoy en nuestra sociedad. Vino del sur profundo, de las tierras lejanas del fuego, donde los vientos sacuden y transforman en caprichos la inmensidad de las nieves, y no tendríamos hojas suficientes que contaran qué significó su lucha. Y la suya, verdaderamente lo fue.

A pesar de su disminuida capacidad pulmonar había iniciado una nueva temporada de su programa radial en RDA365 y alguna vez me comentó su sorpresa al recibir mensajes y comentarios de oyentes de lugares como Finlandia, Dinamarca, Texas, Guadalajara o Bélgica.

Poseía la cultura de las tortugas y la inteligencia de un águila. El “Guti” decía como miraba, con ese aliento sarcástico del que podría tomarte el pelo sin que ninguna sentencia pudiera probarlo.

En las charlas de café, siempre nos confundió el deber de sernos mutuamente útiles y comprendernos sin reticencias ni reservas. Siempre nos interesó el bienestar de la gente porque la práctica política o social, sin reflexión se vuelve sosa y superficial.

Por eso, cuando desaparece físicamente un amigo, se apaga lentamente el centelleo de una estrella en el universo y aunque nos queda su huella como recordatorio de que existió un artífice, su paleta y sus pinceles ya no tienen como volver a expresar esa fuente de energía que se ha ido irresponsablemente… Pero no desaparece en vano quien vive en la memoria de la gente.

Mi admiración y reconocimiento, Eduardo Gutiérrez, descansa en paz.

 

Ernesto Martinchuk, Socio fundador de APPA