Formosa: “El cese de la relación laboral es arbitraria”

Ante los despidos de empleados públicos efectuados por el presidente de la Legislatura Armando Cabrera, el conocido abogado defensor de los derechos humanos Dr Pedro Velazquez Ibarra, afirmo categóricamente que “el cese de la relación laboral es arbitraria, violatorio del derecho constitucional a la estabilidad de los empleados públicos consagrado en el art. 14 bis de la Constitución Nacional.

Esto se da tanto en el caso de los incorporados a planta permanente como en los temporarios que suscribieron contratos de locación se servicios de naturaleza civil, que constituyen actos fraudulentos contrarios al orden público, destinados a burlar la garantía constitucional de estabilidad, precarizando indefinidamente la relación laboral, utilizados como arma de coacción política, tipificándose actos de corrupción, en tanto con el termino se designa la acción que modifica negativamente, alterando en su esencia, a un ordenamiento normativo o a un status material.

Se dice que hay corrupción cuando un funcionario público es impulsado a actuar contradiciendo el ordenamiento legal y disposiciones vigentes con el fin de favorecer a una persona o grupo que, de esta manera, logra una situación de privilegio en desmedro del resto de la sociedad.

En sus consideraciones el doctor Velazquez Ibarra, se refirió a la insidiosa calificación de “ñoquis” difundida por el máximo responsable de las cesantías de los trabajadores a través de sus voceros, acusando a los empleados de cobrar sueldo sin trabajar, sin autoridad política ni moral teniendo en cuenta sus antecedentes, que incluyen hasta una designación al frente de una cátedra en la UNAF desde hace muchos años, sin que jamás haya concurrido a dar alguna clase.

Lo que podría tipificar la conducta del diputado Cabrera en algún ilícito penal federal en perjuicio del Estado Nacional, lo que de acreditarse, a la pena correspondiente, le cabra la accesoria de inhabilitación para desempeñar cargos públicos, concluyó el doctor Velazquez Ibarra.

El profesional del derecho lamentó que a, más de treinta años de recuperada la democracia, continúen ciertas prácticas emparentadas con la misma finalidad perseguida durante el Estado Terrorista: “difundir el temor a la represión para acceder o mantenerse en el gobierno”.