Y dicen que…

Durante una reunión, realizada en Junín, donde hubo intendentes del grupo Esmeralda, sindicalistas, legisladores y miembros de la primera línea del Movimiento Evita, se marcó con bastante precisión los contornos del armado de base con el que Florencio Randazzo se asoma a la contienda electoral. Fue una especie de pre lanzamiento, un movimiento que lo acerca a una postulación y que podría tener un segundo capítulo público el jueves próximo.

El randazzismo trabaja con una hipótesis que volvió a parecer factible: Cristina Kirchner no se presentará. Axel Kicillofpareció confirmarlo en público. Al menos dos legisladores, uno nacional y otra provincial, lo comunicaron a actores del peronismo en privado. Otros kirchneristas, algunos intendentes en público, piden lo contrario. Al menos, parece haber un debate allí. CFK seguramente lo saldará como siempre: a solas.

Lo interesante no es tanto anticipar esa decisión, sino algunas cosas que suceden mientras tanto. Por caso, en los contactos entre kirchneristas y randazzistas ya se habla de integrar a camporistas a las listas. “Si no nos meten indigeribles como Aníbal Fernández, podemos llevar a varios de ellos”, dicen algunos intendentes. Con algún cinismo, completan: “total, los mezclamos y nadie sabe que son Cámpora”. Otra: el recelo de Martín Insaurralde a diluirse bajo una conducción de Randazzo, que lo llevó a fotografiarse con Daniel Scioli y formará parte de una conversación entre ellos en las próximas horas.

Pero una cosa son los planes y otra la realidad. Mientras CFK desoja la margarita de una postulación, la polarización que alentó el gobierno podría terminar por potenciarla, incluso un poco más allá del buen “piso” electoral que siempre tuvo y que todos le reconocen. Una cuestión no menor es cuánto podría transferir de ese capital a su siempre fiel Scioli, que esta semana comenzó también a caminar.

Otro dato: es más probable que el randazzismo cierre con el camporismo que con él, a quien el ex ministro detesta aún más.

Todas esas expresiones están unidas por la crítica a las políticas del gobierno. Sobre todo a las económicas. Es, incluso, un punto de contacto objetivo con el massismo. Significativamente, emisarios de los esmeraldas y el randazzismo lo exploran.

La mayoría cree que es muy difícil un acercamiento formal para este turno electoral, más allá de la caída del Frente Renovador en las encuestas. Pero miran con optimismo 2019. Tal vez, hasta les convenga. Al menos, según quienes, en ambos bandos, razonan así: ir separados ayudaría al macrismo a hacer una elección aceptable y así, contribuiría a sacar de la cancha a CFK.

Estuvieron presentes, entre otros, Oscar Romero como anfitrión y organizador, Julián Domínguez, Gabriel Katopodis, Aníbal Pittelli, Fernando “Chino” Navarro, Eduardo “Bali” Bucca, Omar Viviani,Germán Lagos, Norberto García, Norberto Di Próspero, Humberto Bertinat, Gustavo Di Marzio, Mariano San Pedro y José García.

A su vez, plantearon que la mejor manera de conseguir una auténtica y verdadera unidad es a través de las PASO. En este sentido, afirmaron que “se está trabajando en la organización de una serie de encuentros en toda la provincia de Buenos Aires con el objetivo de debatir y profundizar estas ideas”.

A %d blogueros les gusta esto: