El Argentino decidirá su futuro… «LA VIDA ES UNA MONEDA…»

Por: Pablo Rennella

Existen dos canciones («antiguas» para los jóvenes) que son un «icono» de la música Argentina y que revelan éste momento que nos toca vivir…
Una es de Juan Carlos Baglieto (La Vida es una Moneda) y la otra de «Palito» Ortega (Yo Tengo Fé) que nos hacen pensar que hace «mucho» recibimos «señales» de lo que debemos hacer y no hacemos… los invito a que las escuchen…

Hoy Argentina vive momentos de sosobra, de una profunda tristeza enquistada, porque quienes han tenido que gobernar NO han hecho lo posible por mejorar la «calidad de vida» de aquellos a quienes representan; y después, existe un grado de «responsabilidad» nuestra, porque NO HEMOS SABIDO ELEGIR a las personas adecuadas para hacerlo.

Hubo un gobierno, el de Mauricio Macri que intento darle un «giro», con aciertos y errores, a la consigna de hacer de Argentina un país más «serio», previsible, con desarrollo sustentable; sus errores en el manejo de la Economía (reconocido por el mismo) no le permitió al pueblo Argentino, «ver más allá» y se quedó en la coyuntura del momento.

Hoy «salvando las distancias» (con un gobierno y unos gobernantes como el actual que ya conocíamos y sabíamos lo que pretendían, esclavizar y «limar» las libertades de los pueblos, no nos importó y le volvimos a dar el mando del país) estamos en el mismo lugar, ante la disyuntiva de saber «que pretendemos para nuestro futuro»; y no tenemos muchas alternativas o en realidad están muy «claras»: Libertad o Esclavitud, o dicho de otra manera, Democracia o Autocracia.

«La Vida es una moneda» dice en su letra, frases cómo éstas:
«La vida es una moneda, quien la rebusca la tiene, ojo que hablo de monedas y no de gruesos billetes…
Mi vida es una hoja en blanco, un piano desafinado, diez dedos largos y flacos y un manojo de palabras…
Solo se trata de vivir, esa es la historia, con la sonrisa en el ojal, con la idiotez y la cordura de
todos los días, a lo mejor resulta bien…

La gente sueña que sueña, la calle sigue que sigue, los días cantan la historia, del hombre al borde del hombre.
Si nos inunda el asfalto de sensaciones profundas, gocemos bien nuestro ahogo
que es nuestra imagen fecunda.
Solo se trata de vivir, esa es la historia, con la inocencia y la ternura, que florece a veces,
a lo mejor resulta bien…»

Por su parte, «Yo tengo Fe» propone:
«Yo tengo Fe que todo cambiará, yo tengo Fe, que triunfará por siempre el amor.
Yo tengo fe, que siempre brillará, la luz de la esperanza, no se apagará jamás.
Yo tengo fe, yo creo en el amor, Yo tengo fe, también mucha ilusión, porque yo sé, será una realidad, el mundo de justicia que ya empieza a despertar…
Yo tengo fe porque creo en Dios, Yo tengo fe será todo mejor, se callarán el odio y el dolor, la gente, nuevamente, hablará de su ilusión…».

Dos canciones que llenan de esperanza, pero también de nuestra propia responsabilidad.
Porque ésto no se acaba, por el contrario, recién comienza y estaremos llenos de metas, objetivos, oportunidades y desafíos, que tenemos que afrontar…
Cuando todo parece llegar a un final, surge la «fuerza del pueblo» que tuercen historias, que ya parecen condenadas.

Hoy es Cuba que expresa en sus calles, todo el «hartazgo» de 60 años de Comunismo y Populismo combinado; todas las estructuras que vayan en contra del «pueblo» más temprano que tarde, se «desgranarán» ante nuestros ojos… Pero solo NOSOTROS lo haremos posible.
A fin de año le toca a Argentina decidir que querrá para mañana.

Todo el FUTURO por delante y finalmente, «despegar» o seguir viviendo de su PASADO y finalmente, «condenarse» a si mismo.

Hasta la próxima.