Evocaron la figura de Balbín, a 70 años de su desafuero

Convocado por el diputado nacional de Cambiemos, Waldo Wolff, el legislador provincial Emiliano Balbín participó de un acto donde se recordó los 70 años del desafuero de su abuelo, el diputado nacional de la UCR Ricardo Balbín.

Vale recordar que al caudillo radical debió cumplir 297 días de cárcel “por desacato”, en 1949 y 1950.

La convocatoria realizada por Wolff fue al efecto de presentar un proyecto de resolución para declarar a Ricardo Balbín “ciudadano comprometido con los valores democráticos y republicanos consagrados en nuestra constitución nacional”.

Al hacer uso de la palabra en el acto de presentación realizado en el Congreso de la Nación, el nieto del “Chino”, actual referente actual de la UCR bonaerense, convocó a concretar el legado del viejo líder.

“Pese a las dificultades, nunca renunció a sus ideas, y luchó firmemente por la Unión Nacional de los argentinos”, expuso el diputado de la sexta sección.

“Setenta años después, sigue pendiente en la actualidad lograr este legado republicano que nos dejó Balbín: trabajar fuertemente para lograr la paz social que pregonaba”, completó.

A su turno, Wolff manifestó que “en épocas donde algunos desean reescribir la historia entiendo que contarla es un acto de justicia”.

Durante el homenaje, se recordó que a raíz de un encendido discurso político que dio el por entonces diputado Balbín, en la ciudad de Rosario, el 30 de agosto de 1949, manifestándose en contra de los avasallamientos de libertades que ocurrían por esos días, el juez Alejandro Ferraronz solicitó su desafuero por desacato ante una demanda pedida por el diputado peronista Luis Roche, asesorado por el abogado Carlos García Montaño.

El 29 de setiembre de 1949, por 108 votos a favor y 44 en contra, el diputado Balbín fue desaforado y pasaría 297 días en prisión transformándose en “un verdadero preso político en democracia”.

Eso no impidió que años después, el líder radical realizara el histórico discurso en el funeral del General Juan Domingo Perón, donde resaltó que “este viejo adversario despide a un amigo”, llamando así a “la reconciliación nacional de los argentinos”.